viernes, 21 de octubre de 2016

PROS Y CONTRAS DE EMPRENDER MONTANDO UNA SOCIEDAD CIVIL


La sociedad civil es un contrato entre dos o más socios, a través del cual se las partes se obligan voluntariamente a poner en común dinero, trabajo o medios industriales, con el objetivo de repartir entre ellas el beneficio obtenido por la actividad. Está fórmula es la elegida por algunas personas por las ventajas que presenta, frente a otras opciones más caras o con una operativa más compleja.
Sin embargo, es importante conocer por qué la sociedad civil no siempre es la mejor estructura mercantil para dar soporte a un negocio. En este post, vamos a ver en qué consiste la sociedad civil y comentar los aspectos más importantes que afectan a su funcionamiento.

Requisitos básicos para montar una sociedad sivil

La sociedad civil es una estructura mercantil muy básica, en la cual se requiere que participen al menos dos socios. El capital que deben aportar es mínimo, pudiendo constituir la sociedad con 1€. Los trámites, aunque pueden variar dependiendo de la CC.AA. donde se ejecuten, suelen ser bastante sencillos y se puede montar la sociedad en cosa de horas, de un día para otro. Se exige un contrato privado  que recoja la naturaleza de las aportaciones y la distribución de la participación de los socios en las pérdidas y ganancias de la sociedad.
Al menos, uno de los socios que esté de alta en el régimen de la Seguridad Social correspondiente. Se necesita obtener el NIF correspondiente a la sociedad y, en el caso de aportación de bienes inmuebles o derechos reales, se necesita acudir al notario para firmar la escritura pública.
El hecho de que, para constituir una sociedad civil, los requisitos sean más sencillos que en otras alternativas de sociedades, es lo que lleva a algunas personas a optar por esta fórmula. Pero ojo porque no todo son ventajas. En el siguiente apartado, veremos los pros y contras principales de la sociedad civil..

Pros y contras de la sociedad civil

La principal ventaja de la sociedad civil es la sencillez desde el punto de vista administrativo, ya desde el momento de realizar los trámites de constitución. Una vez en funcionamiento, también, al no estar obligada a presentar libros de cuentas o a un control de las cuentas bancarias. La tributación de los beneficios, si los hubiera, la hará individualmente cada socio, al tipo que corresponda del IRPF de cada uno de ellos, lo que beneficiará a los que tengan uno inferior al 35%, al que tributarían en el Impuesto de sociedades
A diferencia de otras fórmulas mercantiles, la sociedad civil no exige la aportación de una cantidad importante de capital para su constitución. Los 3000€ de capital mínimo exigidos para poder dar de alta una sociedad limitada son una barrera para algunos emprendedores que no quieren o pueden disponer de esa cantidad.. Aportar menos capital puede parecer interesante para arrancar un negocio, pero desde el punto de vista empresarial, hay quien no ve con buenos ojos una sociedad civil por ser una fórmula mercantil menos rigurosa que otras, que sí exigen aportar más a los socios. Es decir, si apenas cuesta dinero montar una sociedad civil, lo interpretan como un nivel de compromiso más bajo de los socios.
La mayor precaución que hay que tener con la sociedad civil está relacionada con la limitación de la responsabilidad de los socios. En la sociedad civil, la responsabilidad de los socios es ilimitada, respondiendo cada uno con su patrimonio. Esto echa para atrás a muchos que se plantean optar por esta situación, dado que les podría acarrear problemas de índole muy grave en caso de ser demandados o de no poder frente a un pago. Esto es para pensárselo bien, ya que lo que al inicio de la actividad empresarial puede parecer un camino de rosas, en el futuro puede convertirse en todo lo contrario.

Conclusiones

La sociedad civil es una fórmula interesante para poder iniciar una actividad empresarial, por su sencillez administrativa, desde el momento de la constitución, y los bajos requisitos de aportación de capital. sin embargo, siempre deben tenerse en cuenta todos los aspectos prácticos de la misma, no siendo recomendable en situaciones en las que, por ejemplo, se requiera un volumen de endeudamiento importante.
Tampoco conviene perder de vista a la hora de analizar la conveniencia de este tipo de sociedad, situaciones en las que se esté expuesto a demandas. Por ejemplo, en el caso de un medio online, que pudiera ser demandado por un uso de una imagen, las consecuencias para los socios podrían ser muy desagradables y tener un impacto nefasto en su patrimonio personal. En este caso, ante este riesgo, tal vez sería más prudente optar por la fórmula de la sociedad limitada.

Sociedad civil: modelo de contrato

En este enlace encontraréis un modelo de contrato  privado para crear una  Sociedad Civil

MODELO DE CONTRATO

lunes, 18 de enero de 2016

Costes directos e indirectos

Costes directos y costes indirectos

Por Jessica Mazuelas Díez
LAZ WRUBE, Bufete Jurídico Empresarial.

Introducción
Antes de entrar a profundizar en los costes directos e indirectos, me parece conveniente realizar unas breves pinceladas acerca de la Contabilidad de Gestión, y en especial de la Contabilidad de Costes.
En primer lugar, hay que definir la Contabilidad Financiera como aquella encargada de elaborar las Cuentas Anuales basándose para ello en las normas del Plan General Contable (PGC). Esta información es accesible a cualquier agente externo para que pueda conocer la situación económico-financiera y patrimonial en la que se encuentra la empresa. Sin embargo, para los agentes internos no es suficiente a la hora de tomar decisiones, ya que requieren de una información más personalizada y que no sea sólo de carácter cuantitativo-financiero.
De esta forma, surge la Contabilidad de Gestión, que engloba al subconjunto de la Contabilidad de Costes, y al subconjunto de Análisis de Costes y Control Presupuestario. Este tipo de contabilidad tiene un triple objetivo: a) calcular los costes de la empresa; b) servir de apoyo a la toma de decisiones; y c) ayudar al proceso de planificación y control.
La Contabilidad de Gestión no tiene una regulación propiamente dicha puesto que no es obligatorio llevarla, a diferencia de la Contabilidad Financiera, que se regula en el PGC. No obstante, las empresas pueden utilizar como referencia una serie de recomendaciones emitidas por asociaciones contables no gubernamentales, entre las que podemos mencionar la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA).
Sin perjuicio de lo explicado en los párrafos precedentes, hay que subrayar que la Contabilidad Financiera y la Contabilidad de Gestión se necesitan entre ellas en muchas ocasiones ya que son complementarias. Podemos mencionar, por ejemplo, que la Contabilidad de Costes sirve para valorar las existencias, por lo que sin ella no podríamos terminar de hacer el Balance.
Definición de coste
El coste es la suma de gastos necesarios para obtener un trabajo/servicio (consumo), o la renuncia a un beneficio por decidir utilizar los recursos para otro fin distinto (a esto se le conoce como coste de oportunidad).
Sin embargo, no todos los gastos dan lugar a un coste, sino sólo aquellos que a) forman parte de la actividad ordinaria y propia de la empresa, b) están vinculados a la actividad productiva (actividades operativas), y c) son necesarios para el desarrollo de la misma.
Cálculo de costes basado en secciones
1ª fase: clasificación
En función de la relación con su objeto de coste, podemos encontrarnos con dos clases de costes: directos y no directos.
1.Costes directos
Estos costes se asocian con el producto de una forma muy clara, sin necesidad de ningún tipo de reparto. Se producen cuando las empresas establecen mecanismos de control para conocer con exactitud la cantidad de coste que va al producto, servicio o sección. Dentro de estos, los más habituales son:
- Materias Primas: son los materiales que hemos consumido para fabricar el producto. Pueden extraerse directamente de la naturaleza o haber sido elaborados previamente por otra empresa.
- Mano de Obra Directa (MOD): son las personas relacionadas directamente con el producto debido a que se encargan de su elaboración. Las horas empleadas en el producto podemos medirlas a través de partes de trabajo o tarjetas de tiempos.
2. Costes no directos
Aunque la mayoría de los autores emplean de forma generalizada el concepto de “indirecto”, los costes no directos se pueden dividir en:
- Semidirectos: son aquellos que no pueden ser aplicados directamente a un producto, pero sí pueden llevarse directamente a un centro de coste.
- Indirectos: no son directos al producto ni tampoco al centro. Son comunes a dos o más productos o centros, por lo que deberemos elegir algún criterio de reparto.
Esto se puede ver mejor con un ejemplo. Queremos medir el consumo eléctrico de una empresa, para ello colocamos un contador en cada sección, conociendo así el consumo de cada una de ellas (semidirecto). Si no ponemos los contadores, únicamente conoceremos el consumo global de la entidad (indirecto).
Los costes indirectos, se clasifican en dos grandes grupos:
- Costes Indirectos de Producción (CIP): son costes del producto necesarios para la producción tales como el coste de aprovisionamiento y fabricación. El caso típico es la Mano de Obra Indirecta (MOI), que consiste en que determinadas personas elaboren varios productos o en distintas secciones de la empresa. Además, en la misma hay que incluir los tiempos perdidos o improductivos.
- Costes Indirectos Generales (CIG): son costes del período no necesarios para fabricar, tales como comerciales, administración y financieros (estos últimos los llevamos directamente a la cuenta de resultados financieros).
En la actualidad, debido a que los procesos de producción están más automatizados, los costes indirectos van adquiriendo mayor relevancia en detrimento de la MOD. Y no sólo eso, sino que en la práctica las materias primas de valor poco significativo podemos tratarlas como coste indirecto para ahorrar lo que supondría para la empresa el estar llevando un control tan constante.
2ª fase: localización y reparto
Tras la clasificación correspondiente, la empresa deberá hacer un reparto primario que consiste en prorratear todos los costes entre sus centros o secciones (doctrina francesa), ya sean principales o auxiliares. Éste lo dominaremos fase de localización para el caso de los costes semidirectos y fase de distribución o reparto para el caso de los costes indirectos. No obstante, al final del período los centros deberán estar a saldo cero porque los costes que se acumulan en ellos irán a otros centros, a los productos, o al resultado del periodo.
Los centros se pueden dividir en: operativos, que son los que configuran el coste del producto (Centro de producción: aprovisionamiento y fabricación o transformación); y no operativos, que son aquellos no necesarios para fabricar (Centro Comercial y Centro de administración). A su vez, los centros podemos dividirlos en principales y auxiliares. Los primeros trabajan directamente con el producto (aprovisionamiento, recepción…); y los auxiliares o de servicios sólo sirven para ayudar a otros centros (limpieza, mantenimiento…).
Los costes semidirectos los localizaremos de forma directa en los centros sin necesidad de reparto, no así los indirectos, pues éstos deberán ser prorrateados a través de claves de distribución, que es una herramienta creada por la Contabilidad de Gestión para intentar distribuir los costes indirectos de manera proporcional al verdadero consumo de cada centro.
Este criterio de reparto consiste en elegir una unidad de obra para cada sección que mida de la mejor forma posible la actividad que se está dando en ella. La unidad puede ser de: tiempo (ej. horas-máquina, horas-hombre), cantidad (ej. materia prima consumida), o valor (ej. salarios).
3ª fase: liquidación (subreparto)
Los centros auxiliares deben dejarse a cero porque no tienen relación con el producto, por lo que los costes que se encuentren en ellos tenemos que llevarlos a los centros principales (reparto secundario) mediante la fase de liquidación. Para ello elegiremos una unidad de obra del centro auxiliar que mida la relación que mantiene con el centro principal correspondiente.
Sin embargo, hay veces en las que no podemos obtener directamente el coste de la unidad de obra. Así, en el caso de que dos centros auxiliares (por ejemplo vigilancia y limpieza) tengan prestaciones recíprocas entre ellos, la ecuación que tendría cada centro es: costes totales = coste total que ha obtenido del reparto primario + coste total que recibe del otro centro. Resolviendo el sistema de dos ecuaciones con dos incógnitas, obtendremos el coste unitario.
También puede ocurrir que haya autoconsumo por parte de uno de los centros. Lo único que deberemos hacer es restar del total de unidades trabajadas, las unidades que haya trabajado para sí mismo puesto que lo que necesitamos saber es cuánto trabaja para otros centros. Obtenida esta cifra, se resolverá como un auxiliar normal: coste total/unidades de obra totales.
4ª fase: asignación
Consiste en trasladar los costes a los portadores finales (al producto). Debemos distinguir:
- Afectación: los costes directos se asignan directamente a la producción final, sin tener que pasar por los centros de costes o secciones.
- Imputación: para llevar los costes semidirectos e indirectos desde los centros principales a los portadores debemos utilizar claves de imputación. En este caso, será una unidad de obra para cada centro principal que mida su relación con el producto final.
En esta fase obtenemos el resultado del ejercicio, que es la suma del coste de los productos (ingresos – coste de mercancía vendida = margen industrial) y otro tipo de costes adscritos al período (margen industrial - coste comercial = margen comercial - coste de administración = resultado del período).
Estas fases son fundamentales para que la empresa pueda obtener la información suficiente a la hora de tomar decisiones, como bien se desprende del documento número 3 de la Serie Principios de Contabilidad de Gestión de AECA.
Métodos de cálculo para repartir los costes no directos
Brevemente, voy a explicar cuáles son los procedimientos que podemos utilizar a la hora de repartir los costes no directos entre los centros y productos. Habrá que utilizar un método u otro dependiendo de si son costes específicos cuando afectan a un solo producto, o comunes cuando afectan a varios productos.
- Método de división: Se utiliza para la producción homogénea de la empresa. Y puede ser:
1. División pura: si los costes son específicos del producto.
2. División por equivalencia: reparto a varios productos que tienen una equivalencia física de la que sacamos proporcionalmente su equivalencia económica.
- Método de suplemento: se aplica a empresas de producción heterogénea, donde los productos no tienen equivalencia entre ellos. Podemos encontrarnos con dos tipos:
1. Electivo (diferenciados por secciones, u otros centros de coste): se eligen distintas unidades de obra dentro de una misma sección porque en ella se dan distintas actividades. Por ej. elijo kilos y horas.
2. Acumulativo (o por clases de costes): todos los costes de la sección se imputan con una sola unidad de obra. Es el método más utilizado porque mide la actividad de la sección (se desprende de la literatura americana).
Imputación de costes no directos según las características del proceso
Tenemos que tener en cuenta que no todos los procesos tienen el mismo sistema de imputación.
Por un lado, tendríamos las órdenes de fabricación personalizadas o por proyectos, donde se fabrica bajo pedidos. La producción es heterogénea, pero disponemos de la suficiente información para asignar los costes directamente al proyecto o a la orden.
Y por otro, estarían los procesos o fabricación en serie, donde la producción es homogénea (por ejemplos coches). En este sistema se necesita un criterio de reparto, pero debido al alto grado de estandarización de sus productos, es más fácil elegirlo.
No obstante, en la práctica, pueden aparecer mezclados ambos procesos, denominándose sistemas deproducción mixtos. Por ej. una edición de coches limitada. Por lo que habrá que intentar adaptarse de la mejor manera posible.
Cálculo de costes basado en actividades
En la actualidad, la mayoría de las empresas prefieren realizar actividades concretas mediante grupos de trabajo, en vez de tener secciones independientes, por lo que utilizan el método ABC (Activity Based Costing).
Aunque podríamos entrar a profundizar, y teniendo en cuenta que las pautas a seguir son parecidas a las del método de las secciones, únicamente nos vamos a centrar en su principal diferencia, que es la actividad.
Así, podemos decir que el ABC es más preciso puesto que medimos las actividades de las secciones, eligiendo para ello una unidad de obra para cada actividad en vez de una global para la sección como ocurría en el otro método. Por ello, deberemos ser más cautelosos a la hora de elegir un criterio de reparto.
Fuentes
- Escobar Rodríguez, Tomás; y Cortijo Gallego, Virginia. Fundamentos de Contabilidad de Gestión. Pearson Educación, S.A., Madrid. 2012. pp. 2,3, 7-9,11-14,20-35,49, 50.81, 83, 87,90, 108,109.
- Fullana Belda, Carmen y Paredes Ortega, José Luis. Manual de Contabilidad de Costes. Delta Publicaciones. Madrid. 2008. pp. 23,29, 49,50, 53, 54,88, 89,92-96,100-102,116.
- Prieto Moreno, Begoña; Santidrián Arroyo, Alicia; y Aguilar Conde, Pablo. Contabilidad de Costes y de Gestión. Un enfoque Práctico. Delta Publicaciones. Madrid. 2006. pp.41, 43, 56-64,67.
- Azparren Pérez, María Rosario. Manual de Contabilidad de Costes. Ed. Universidad Pública de Navarra. 2004. pp. 98,107, 108,220, 250-252,286, 287,289-295.
- Blanco Ibarra, Felipe. Contabilidad de Costes y Analítica de Gestión para las decisiones estratégicas. Ediciones Deusto. 2003. pp. 43,76,77,80,81.
- Mallo Rodríguez, Carlos; Mir Estruch, Fernando; Requena Rodríguez, José María; y Serra Salvador, Vicente M. 1994. Editorial Ariel. pp.211, 212, 215,219.
- Blanco Dopico, María Isabel. Contabilidad de Costes. Análisis y Control. Ediciones Pirámide 1994. pp. 80,126.
- Ripoll Feliú, Vicente M. y Balada Ortega, Tomás J. Contabilidad de Gestión: Investigación y Práctica Empresarial. Revista española de financiación y contabilidad. Vol. XXIV, n.81 Octubre-Diciembre 1994. Artículos Doctrinales. pp. 913, 915, 917.

Este artículo ha sido publicado en el "Boletín Contable" el 1 de mayo de 2014.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

LINKEDIN

 El MUNDO 9-12-2015

 

Lo estoy haciendo bien en Linkedin?

El 73% de los reclutadores busca candidatos en Internet. Un mal uso de esta red te puede dejar fuera del proceso de selección





Los expertos aconsejan aceptar todas las invitaciones en esta plataforma. / David P. Morris (Getty)
Al teclear un nombre y apellidos en la web estadounidense peek you se puede saber si esa persona ha cometido infracciones de tráfico, si tiene litigios judiciales a sus espaldas, su historial de direcciones o divorcios y sus movimientos en redes sociales. En España el acceso a las fuentes públicas es todavía limitado y no se puede quebrantar de esa forma la privacidad, salvo en el último punto. El análisis de lo que cada uno vende de sí mismo en Internet se ha convertido en un rastro muy valioso para los reclutadores.
“Es un análisis silencioso y efectivo”, asegura Álex López, formador de Linkedin en IESE Business School. Él no trabaja a sueldo de esta red social, pero supo ver a tiempo su poder en los procesos de selección en países como Estados Unidos y ya ha formado a más de mil directores de recursos humanos de compañías españolas y a más de 500 en Latinoamérica. Les enseña cómo reclutar en esa plataforma, que cuenta con siete millones de usuarios en España, el 30% de la población activa.
“Sin una cuenta de Linkedin te quedas fuera de las selecciones y con una mal gestionada, probablemente también”, señala López. El 73% de los reclutadores ya utiliza Internet para encontrar a sus futuros empleados, según un informe de Adecco de 2014 en el que consultaron a 1.500 responsables de recursos humanos de todo el mundo.
El 73% de los reclutadores ya utiliza Internet para encontrar a sus futuros empleados
El usuario no tiene que esperar a que le lancen el anzuelo. Si conoce el funcionamiento de esta red, la puede utilizar para acceder a la empresa deseada. Eso es lo que hizo Miguel Peñate, ingeniero en organización de las TIC de 24 años. Durante sus primeras prácticas en la consultora Accenture, se dio cuenta de que para conseguir un buen puesto hacía falta una estrategia. En lugar de “volverse loco” con todas las ofertas de Infojobs, escogió la empresa que le interesaba y mandó un mensaje privado a uno de los empleados para que le asesorase. Logró que le contrataran en Deloitte, donde permaneció dos años.
Su ambición no se frenó ahí; el siguiente paso sería intentarlo con Google. Aconsejado por uno de sus empleados, necesitó más de un año para optimizar su currículum. Experiencia internacional, mejor nivel de inglés y varios cursos -entre ellos uno de Google Analytics- eran las claves para resultar atractivo al gigante tecnológico. “Conseguí que Deloitte me enviara tres meses a Ciudad del Cabo y otros tres a Chicago”, cuenta Peñate. Ya lleva siete meses en su sede de Irlanda.
Linkedin no permite mandar mensajes directos a personas que no han aceptado previamente la solicitud de amistad. Peñate utilizó el mes de prueba en el que la plataforma permite enviar varios mensajes a cualquier usuario de forma gratuita.
Abrir una cuenta en Linkedin no es suficiente para que los llamados net hunters te encuentren. “Su misión es rastrear las redes sociales de los usuarios durante meses para analizar su comportamiento y aptitudes. Cuando la empresa da la orden de contrato, contactan con los elegidos”, cuenta Álex López. Para no quedarse fuera es esencial conseguir un buen posicionamiento (el conocido SEO) y para ello hay que cumplir una serie de normas. Estas son las recomendaciones que propone este experto:
- Un buen titular: además del nombre y apellidos, el encabezamiento consta de una frase de entre 120 y 140 caracteres en la que se debe definir la especialidad del candidato. “Tiene que estar muy bien descrito e ir al grano. Hay que ser sincero y no hinchar el cargo que se tiene o se ha tenido”, explica López. La foto tiene que ser profesional. “Un buen truco es echar un vistazo a los perfiles de los empleados de las empresas en las que se quiere trabajar y ver su código. Habrá bufetes de abogados de traje y otros más informales”.
Abrir una cuenta en Linkedin no es suficiente para que los net hunters te encuentren. Es necesario posicionarse
Como imagen de fondo, recomienda escoger una que esté relacionada con la actividad que se quiere desarrollar. Un forma de cerciorarse de que los reclutadores encontrarán al candidato dentro de su ámbito de actividad es fijarse en los perfiles que aparecen en la columna de la derecha bajo el epígrafe los usuarios también vieron. Si son personas con trayectorias similares, es buena señal.
 - Logros con datos: el apartado extracto es clave. No se trata de contar la historia humana y los valores del candidato, sino sus logros profesionales o académicos con datos concretos. “Hay que detallar proyectos en los que ha participado, resultados de departamentos en los que ha trabajado, premios obtenidos o idiomas que maneja. Consiste en contar en cinco líneas por qué le deberían contratar, en qué ha destacado”. Añadir un documento de algún proyecto concreto, el enlace a un vídeo y añadir a otros miembros del equipo aporta valor.
- Crear aptitudes nuevas: hay tres elementos esenciales para el SEO; la definición del cargo en la cabecera, el extracto y las aptitudes. “Son los espacios que más pesan a la hora de realizar las búsquedas. Lo más importante es escoger una o dos palabras clave con las que queramos que nos encuentren y repetirlas, al menos, 15 veces cada una en todo el perfil”, apunta López. El candidato no debe conformarse con las etiquetas que Linkedin ofrece por defecto, sino crear tags propios que definan su actividad o campos de especialización. Dentro del paquete de aptitudes, el experto aconseja abstenerse de seleccionar algunas como Office o Power Point. “Hay que resultar interesante y no obvio. Esos conocimientos no aportan valor añadido”.
- Aceptar todas las invitaciones: ¿Es conveniente aceptar todas las solicitudes de amistad? Esta es una de las preguntas más frecuentes entre los usuarios de Linkedin. López es rotundo: sí, cuantos más contactos mejor. “Nunca sabes de dónde puede venir la oportunidad, cualquier sector puede ser interesante”, apunta. “El poder de esta plataforma reside en los contactos de tus contactos”. En caso de dar con algún usuario con un comportamiento impertinente, se le puede borrar y Linkedin no se lo notificará.
- Personalizar la URL: en la parte inferior de la fotografía de perfil, aparece la URL del usuario. Junto a esa dirección, se encuentra un botón con forma de estrella. Al seleccionarlo, el candidato tiene la posibilidad de personalizar esa URL. López aconseja eliminar los guiones entre el nombre y los apellidos así como el número que aparece al final. “Así se consigue un mejor posicionamiento en Google”, expone.
- En varios idiomas: el perfil debe presentarse en todos los idiomas que maneje el usuario. De esa forma, los reclutadores accederán a las diferentes versiones según el país desde el que realicen la búsqueda. Para activar esta opción, hay que desplegar la pestaña ver perfil como que se encuentra en la cabecera y seleccionar crear perfil en otro idioma. El usuario debe volver a rellenar todos los campos traducidos.
- Comprobar los resultados: la plataforma mide de uno a 100 el impacto de la marca personal comparando las visitas recibidas y el número de interacciones con los de los contactos del usuario y otros perfiles enmarcados en el mismo campo de especialización. Para acceder a las gráficas con las métricas, hay que mantener abierta la página con el perfil de Linkedin y abrir una nueva pestaña con esta URL www.linkedin.com/sales/ssi.


domingo, 20 de septiembre de 2015

ERRORES QUE SE DEBEN DE EVITAR EN EL CURRICULUM VITAE

 

Os dejo este artículo de ElCondidencial.com sobre los errores que tenemos que evitar a la hora de redactar nuestro curriculum.


ERRORES QUE TE HACEN SER DESCARTADO

Las seis cosas que más molestan a los empleadores en un CV.

El CV es nuestra primera carta de presentación, y debemos tener cuidado al redactarlo. (Corbis)
   26/04/2013   (06:00)
 
Se han escrito cientos de consejos sobre la manera en que deben redactarse los currículum vitae, nuestra primera carta de presentación cuando se está buscando un trabajo, pero solemos centrarnos en las cuestiones de fondo, olvidando en ocasiones las formas. Poco importará que seas brillante en tu trabajo, y tengas buenas recomendaciones, si entregas un currículum mal redactado, escrito con Comic Sans, o en un formato informático que el entrevistador no pueda abrir.
A día de hoy los responsables de recursos humanos reciben cientos de currículos y una cosa es segura: no se leen todos en profundidad. Hay una serie de errores que harán que tu CV vaya directamente a la basura tras una lectura en diagonal del responsable de turno.
1. La fuente es demasiado pequeña
Para que alguien se lea nuestro currículum debemos asegurarnos, en primer lugar, de que este sea legible. Y aunque parezca un razonamiento de Perogrullo, hay muchos candidatos que envían sus CV con una letra tan pequeña que el entrevistador siquiera se molesta en leerlos. El mínimo tamaño de fuente admisible es 10, y es preferible decantarse por un 12, con el que seguro no tendrás problemas.
Por otro lado, es recomendable elegir una fuente lo más estándar posible, que no llame la atención y se lea con facilidad. Una Times o una Helvetica, son quizás las mejores opciones.
2. Has olvidado detallar las fechas
La parte más importante de un CV es en la que se detalla la experiencia laboral del candidato. Todos los trabajos que hayas realizado deben de incluir una fecha de inicio y final de la actividad. Es un dato que tienen muy en cuenta los empleadores, a los que les gusta saber el tiempo que has pasado en determinada empresa. No incluir esta información, o no hacerlo de forma precisa, puede llevar tu currículo a la papelera de reciclaje.
3. El nombre induce a error
Los responsables de Recursos Humanos gestionan todos los días cientos de CV, y lo primero que van a ver es el nombre que has puesto al documento. Siempre se debe poner el currículo con una etiqueta clara, del tipo “Joaquin_Rodriguez_CV”, “J.Rodriguez_CV” o “CV_Joaquin_Rodriguez”. Olvidar poner el apellido en la etiqueta o, lo que es peor, poner solo “curriculum”, es la mejor manera de que nadie encuentre tu presentación.
4. El documento tiene problemas de formato
En la actualidad, la mayor parte de los CV se envían por correo electrónico. Procura enviar un formato lo más universal posible. Que tú tengas la suite informática más avanzada no significa que los demás la tengan. Lo mejor es que envíes tu currículum en .doc o .pdf, el resto de formatos pueden dar problemas. Y nadie se va a molestar en llamar a su amigo informático para leer tu candidatura.
5. No seguir las instrucciones
Algunos trabajos piden a los candidatos para determinados puestos de trabajo que envíen algunos documentos concretos, como una carta de presentación o una recomendación. Parece mentira, pero muchos candidatos creen que no pasa nada por saltarse las normas y enviar a pelo el CV. Ten la seguridad de que no conseguirás un trabajo con ese tipo de desidias.
6. Usar un tiempo verbal incorrecto
Uno de los errores más comunes a la hora de redactar un currículo reside en usar un tiempo verbal incorrecto a la hora de referirte a desempeños laborales anteriores. A veces escribimos en presente trabajos que ya no realizamos, algo que resulta muy frustrante para los responsables de recursos humanos.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Fondos de inversión en España


El patrimonio que gestionan los fondos de inversión españoles ha superado en este mes de enero los 200.000 millones de euros.
Los fondos preferidos por los españoles son los fondos mixtos de renta fija . Estos productos están englobados en la categoría de " riesgo".
Los fondos garantizados cada vez se ofrecen menos por las gestoras porque no asumen el aval de garantía de los mismos. Pese a esto ,hay gestoras como Bankia que han seguido comercializándolos con fuerte demanda pues ha conseguido 470 millones de euros entre diciembre y enero.
La mayor gestora de fondos de inversión y planes de pensiones en España es La Caixa que gestiona 54.237 millones de euros entre ambos productos








domingo, 27 de abril de 2014

El Confidencial.com

posicionamiento, inversión, sentido de la 'app'...

Cinco claves para no fracasar a la hora de crear una aplicación

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No todas las aplicaciones tienen el éxito de Angry Birds o Apalabrados, ni todos los desarrolladores son Rovio o Etermax. Es más, generalmente terminan convirtiéndose en todo lo contrario.
Cerca de dos tercios del software presente en App Store (la tienda de aplicaciones de Apple), no se ha descargado nunca. Un total de 400.000 aplicaciones son invisibles para los usuarios, no aparecen en el ranking y nunca han obtenido descargas.
Ante este panorama, la pregunta que se hacen muchos desarrolladores es, ¿existe alguna fórmula para tener éxito? Una de las causas de que muchas apps no triunfen es la falta de publicidad. Y es que aparecer en el ranking de las tiendas online es complicado.
Lamentablemente, ningún consejo, por bueno que sea puede garantizar llegar a un número determinado de descargas. Pero sí los hay que ayudan. En este sentido, la plataforma CreAppcuentos ha elaborado una lista de las claves a tener en cuenta:
Invierte no solo con dinero, sino con tiempo y conocimiento
Son los pilares fundamentales para asegurarse de que una app se desarrolle desde el principio acorde a la idea inicial. Dependiendo de lo que se quiera llevar a cabo y de la calidad de los contenidos, la inversión será más o menos elevada.
En cuanto al tiempo invertido, lo normal se sitúa entre 4 y 6 meses desde que se tiene la idea hasta convertirla en una app disponible en plataformas como Android y Apple. Es importante contar también con una empresa o equipo que desarrolle la aplicación con experiencia en el sector tanto tecnológico como del campo en que se enmarcará la herramienta para centralizar y dirigir la idea hacia la ruta marcada.
Posicionamiento, una de las claves del éxito
Lo más importante una vez realizado el desembolso económico es posicionar la aplicación, una tarea que ayudará a llegar al mercado para obtener resultados y dar a conocer las peculiaridades de la herramienta. Para que nos hagamos una idea, por cada euro invertido en la aplicación se suele gastar 1 euro en marketing.
Según nos explicó a Teknautas Máximo Cavazzani, CEO de la aplicación Apalabrados, "el boca a boca y las redes sociales también son claves en este sentido. A veces, incluso más que el propio posicionamiento".
La mejor idea del mundo no es la tuya
"Hay que trabajar y trabajar sobre la idea inicial, pero también aprender a recibir críticas y pivotar", ha explicado a Teknautas CreAppcuentos. "En muchas ocasiones, te echarán abajo la propuesta aunque creas que es la mejor. Se trata entonces de centrarse para saber hacia dónde hay que ir".
Escoger la dirección correcta desde el principio
El conocimiento previo de distintas metodologías, el networking y la participación en talleres permitirán al desarrollador ir en buena dirección desde un principio. Las herramientas que conocerá y los consejos que recibirá en distintos entornos le ayudarán a decidir qué es lo más adecuado para el desarrollo de su app.
Asegurarse de que la 'app' tiene sentido antes de ponerla en marcha
Es recomendable realizar un mockup (diseño y testeo de la app) antes de seguir adelante. Nos ayudará a saber si la aplicación tiene sentido y sobre todo a validar la hipótesis. Los expertos recomiendan también asistir a startups weekend y talleres en los que conocer a gente que puedan unirse al equipo o con las que compartir ideas para tu proyecto.